¿Por Qué Dios No nos Ayuda?

¿Por Qué Dios No nos Ayuda?

Por qué Dios no nos ayudaSeguro que te lo has preguntado más de una vez: ¿por qué Dios no nos ayuda a superar las dificultades de la vida? No se supone que es tan poderoso y que nos ama tanto, ¿por qué no nos resuelve todos los problemas? ¿Por qué nos deja solos?

Es verdad que Dios no nos resuelve los problemas, pero no es verdad que nos haya dejado solos. Dios no nos ha abandonado; siempre ha estado a nuestro lado, y siempre lo estará. Y si no nos ayuda tanto como nos gustaría, no es porque no nos ame, sino todo lo contrario: no nos ayuda precisamente porque nos ama muchísimo.

Parece una contradicción, ¿verdad? Hay que reconocer que sí. Para entenderlo mejor, me gustaría contarte un pequeño cuento…

El Olvido de los Ángeles

Había una vez un grupo de ángeles que vivían tranquilamente rodeados de paz y armonía. Cuando pensamos en ángeles, nos imaginamos unos seres pacíficos y luminosos que viven en un paraíso donde todo lo que necesitan se hace realidad. Y tenemos toda la razón: así es exactamente como viven la gran mayoría de ángeles, y así es como vivían los protagonistas de esta historia.

Digo «vivían» porque, en un momento dado, decidieron cambiar. Llevaban toda la eternidad rodeados de la más absoluta de las comodidades. Dios les daba siempre todo lo que necesitaban y no tenían que preocuparse por nada. Su vida era fácil y agradable, y no conocían el dolor ni nada que se le pareciera.

Hasta que un día, uno de ellos se planteó la siguiente cuestión: ¿cómo sería la vida si nuestro amado Padre no se ocupara de nosotros en todo momento? ¿Qué pasaría si dejáramos este paraíso y buscáramos nuevos horizontes? ¿Seríamos capaces de salir adelante por nosotros mismos?

A todos les pareció una pregunta muy interesante. Y todo un reto también. Dios siempre les había dado todo lo que querían, y tal vez ya era hora de intentar conseguir algo ellos solos. Así que, decididos a marcharse de casa una temporada, fueron a ver a su Padre para comunicarle su intención.

Al escuchar esta propuesta, Dios sintió una mezcla de sentimientos en su interior. Por un lado, se asustó mucho. Amaba a sus hijos más que a nada en el mundo, y sabía que sufrirían si se iban. Nunca antes se habían separado de su lado, y sabía a ciencia cierta que encontrarían dificultades por el camino.

Pero por otro lado, se sintió muy orgulloso. Sus hijos se habían hecho mayores, y querían aprender a enfrentarse a la vida ellos solos. A pesar del miedo que sentía, le llenaba de alegría ver que estaban tan decididos. Así que les dio su bendición, no sin antes decirles que los estaría observando en todo momento, y que los ayudaría si veía que lo necesitaban.

Sin embargo, para su sorpresa, los ángeles rehusaron su ayuda:

–No Padre, no nos ayudes. Esto ya lo has hecho toda la vida. Ahora necesitamos ver si somos capaces de salir adelante nosotros solos.

A Dios no le gustó esta idea, y se opuso:

–Vosotros no sabéis a qué os enfrentáis, hijos míos –les respondió–. Nunca habéis estado solos, y encontraréis muchas dificultades en el camino. Dejad que os ayude un poco.

–No, Padre –insistieron los ángeles–, debemos hacerlo solos. Si no, esta aventura no tiene sentido.

En el fondo, Dios sabía que sus hijos tenían razón: no servía de nada que se fueran si él seguía cuidándolos. Así que al final accedió, pero antes de decirles adiós, les hizo una petición:

–Hijos, yo sé lo que os espera. Muchos días sufriréis, lloraréis y hasta sangraréis. Yo lo veré todo, y tal como me habéis pedido, no intervendré. Sabed, sin embargo, que sufriré tanto como vosotros. Cada vez que caigáis, mi corazón se encogerá de dolor. Vosotros me habéis pedido que no os ayude, y no lo haré. Pero, a cambio, yo os pido otra cosa a vosotros: acordaos de mí. Recordad que tenéis un Padre que os ama más que a ninguna otra cosa. No penséis nunca que me he olvidado de vosotros.

–Por supuesto que te recordaremos, Padre –exclamaron los ángeles–. ¿Cómo quieres que te olvidemos? Tú nos lo has dado todo. Nos has amado siempre, y sabemos que siempre nos amarás.

Dios sabía que no sería tan fácil como sus hijos pensaban, así que insistió:

–Prometédmelo, por favor. Prometedme que no me olvidaréis, y que tendréis mi amor siempre presente.

–Te lo prometemos, Padre –respondieron los ángeles.

Y ansiosos por empezar a ver mundo, se marcharon.

Así comenzó una de las aventuras más grandes que ha vivido el universo. Los ángeles subieron las montañas más altas y cruzaron los ríos más anchos que nadie ha visto nunca, y lo hicieron solos. En todo momento, Dios mantuvo su promesa: estuvo siempre a su lado, pero no los ayudó nunca.

Los ángeles, en cambio, no cumplieron la suya. Tal como Dios había temido, se olvidaron de él. Cada vez que encontraban un obstáculo y caían, se sentían solos y abandonados. Y nunca vieron ni una sola gota del mar de lágrimas que por ellos derramó.

photo credit: h.koppdelaney via photopin cc

369 thoughts on “¿Por Qué Dios No nos Ayuda?”

  1. Buenas noches, primero tienes que cambiar de pensamiento, tiene que ser positivo, confiar en Dios e ir segura. Al momento que tienes miedo nada pasará. También he pedido trabajo y Dios me ha dado. Pedi por una persona, pero no respondio por ello. Y solo pedía que Dios toque el corazón de aquella persona. Al pasar de los años pasaron las cosas. Entonces entendí, que no era el tiempo, porque Dios no puede obrar por personas que no lo quieren en su vida. Y llegó el momento. He sido muy nerviosa o temerosa, le pedí fortaleza y ahora hay cosas que se presentan que me ayudan a tener esa fortaleza. Pide a Dios sabiduría, se constante en la oración y llegará, todo a su tiempo. Mira la vida de Job, teniendo todo lo perdió y dijo «porque te he de adorar en la riqueza y no en la pobreza». También te puedo decir que conozco de una señora que pasó por muchas dificultades y pobreza, pero nunca perdió la fe, emprendió su negocios pequeños, pero salió adelante, pasaron los años y fue recompenzada. DIOS la bendijo, después de tanto, ahora vive bien, viaja y tiene una vejez digna. También aprende a ver a los lados. Dios siempre está en las personas que se cruzan en tu camino. Obvio las personas de bien.

    1. Pues deberia de entrar en el corazón y mente de esa persona a la que queremos que cambie su actitud, debe oirnos y no hacerse de oidos sordos, he pedido por un familiar por mas de 5 años que ya perdi la fé y esperanza, es egoista solo le interesa las plegarias y oraciones , poder riquezas. Un dia va a necesitar de nosotros.

  2. » Y no nos ayuda tanto como nos gustaría, no es porque no nos ame, sino todo lo contrario: no nos ayuda precisamente porque nos ama muchísimo.»
    Esto está al comienzo de este artículo y si así actúa Dios me da rabia con Él, es como si un hijo le dice a su padre que tiene hambre, la alacena está llena de comida y el Padre no le da de comer porque no es el momento justo para comer…!!! Que ironía como actúa Dios

    1. Dios no da libre albedrío, jamás se mete en nuestras cosas. Nos indica el camino y somos nosotros los q elegimos por dónde ir o como estar. Poner a Dios en lo q nos ocurre, nada tiene q ver con la Fe. El problema esta en como entiendes la vida, como te maneja en ella. Nada nos ocurre sin motivo y a veces tomamos malas decisiones o bien no sabemos aceptar q hay cosas q no suceden cuando queremos sino cuando es el momento. Solo tienes q liberarte del miedo y de maneras caducas de pensar. Dios está en ti y te quiere libre!.

    2. Hola solo se me ocurre decirte algo, te imaginas que todos piensen como tú? todos renegados , malhumorados , creo que ya no existiríamos, pero felizmente son pocos, pero pedimos en oración por ustedes .

  3. Muy bonito y todo! Pero yo nunca rechaze su ayuda y me siento jodidamente solo. Dios me pide sacrificio y obediencia y nunca esta para un carajo. Fallo, caigo, y solo estoy. Solo tengo a la gente que me rodea, Dios no mete su mano para nada tan poderoso que es, no he recuperado lo que he perdido, estoy frustrado, y me jode que me vengan a predicar. Estoy solo en este mundo, como todos, hay gente que te ayuda y gente que te jode, días buenos días malos, situaciones buenas y malas. Y Dios nunca esta presente. Estoy frustrado, trabajo, trabajo y siempre igual, pierdo dinero y este no cae del cielo. Si Dios me ayudara fuese realmente bueno pero nada. Se supone que tengo que agradecer y sentirme mejor xq tengo techo, comida, y cama y otros no. Tengo que conformamarme, renunciar a cualquier sueño, renunciar a mis deseos y dejar que se haga la voluntad de Dios. Le pregunto a Dios que tengo que hacer, y nada no responde nada! Ah pero si fallo y peco entonces ardere en el infierno. Vaya padre amoroso! Andaos todos a la mierda!

  4. Jee wow wow un aplauso para este idiota que invento este cuento. Creo que no le ayuda mucho la cabeza. Hay mucha gente inventando como cuentos tratando como de explicar porque dios no ayuda a las perzonas… niños mueren de hambre. Gente enferma pide a dios milagros y mueren y murieron esperando y con fe que dios los ayudaria y numc recibieron esa respuesta que con tanta fe tenian.. parese que lo que esta en la biblia no sucede en la vida real tal como segun la biblia deberia ser… aaah pero hay gente religiosa que siempre trata de inventar alguna cuento para hacer sentir a la gente mejor o por lo menos tratan . Pero al final solo son cuentos varatos sin fundamentos . La gente vive la vida real a diario cuya vida no ve los sucesos que deberian o deveria ser segun dice la biblia . No refleja el carapter de dios del cual la biblia abla

  5. Le he pedido a Dios en todas las formas algo sencillo, cuál es me ayude a alquilar mi apartamento pero han pasado meses y no he podido arrendarlo y yo necesitando urgente ese dinero. Se pierde la fe realmente.

    1. Recuerda que si tienes fe pero no actúas no pasará nada «Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta» (Santiago 2:26) Dios cumplirá los deseos de tu corazón

      Salmos 37:4-5
      Deléitate en el SEÑOR, y él te concederá los deseos de tu corazón. Entrega al SEÑOR todo lo que haces; confía en él, y él te ayudará.

  6. NECESITO AYUDA

    Buenos días a todos.

    Los saluda un ser humano que necesita ayuda, de la forma que sea.

    Lo único que necesito es ayuda para salvar mi matrimonio.

    En el año 2007 conocí a una estupenda mujer con la que inicié una relación de pareja. No hace mucho había salido de una relación donde se generó mucho sufrimiento para mi expareja y para mí; de parte de ella por tolerarme y, de mi parte, por mi mal carácter… debo de reconocer que tengo mal carácter o, por lo menos, mi actual pareja eso me lo increpa y lo recuerda constantemente.

    Mi actual pareja y yo, vivíamos en la sierra de mi país. Ella tiene su familia a 10 horas de distancia en autobús, en una ciudad de la costa, cerca del mar. Y yo, tengo mi familia (tíos y primos) en la sierra.

    Después de unos meses de relación, mi pareja y yo, decidimos vivir juntos (año 2008) y rentamos una habitación y tener una vida más en privado.

    Como mis parientes vivían a unas calles cerca, casi todos los días iba a visitarlos y retornaba en la noche a casa con mi pareja. La dejaba sola, lo admito y lamento haberlo hecho.

    Debo de agregar que ella trabajaba en una zona rural y yo en la ciudad, así que salíamos, todos los días a nuestros trabajos y nos encontrábamos en casa al final de la jornada, más o menos a eso de las 3 de la tarde.

    El tiempo pasó y, uno de los errores que quizá cometí es que solo una vez llevé a mi pareja a saludar a mis parientes, generando en ella una tristeza oculta que yo ignoraba y que, en el presente, se ha revertido en mi contra… por lo menos eso creo.

    Luego de un tiempo, mi pareja pudo lograr ser trasladada a una ciudad de la costa, donde actualmente vivimos y donde ella trabaja. Y yo, después de 4 años de permanencia en el trabajo, ya no me contrataron y me despidieron por haber concluido mi contrato…. Me quedé sin empleo, pero, como tenía amigos cercanos, ellos me apoyaron …. Me recomendaron para ubicarme en otro empleo. Y así fue. Permanecí unos meses más, pero me quedé sin empleo otra vez, pues me contrataron tan solo por unos meses. Así que mi pareja me propuso dejarlo todo e ir a vivir con ella a la ciudad de la costa de mi país donde ella ya se encontraba trabajando y donde estaba también su familia (hermanos y padres). Pensé que juntos saldríamos adelante, y así fue de alguna manera. Tomé la decisión de dejarlo todo y mudarme con ella.

    Los primeros meses decidimos vivir en un lugar apartado de su familia. Pero, como mi pareja, desde que era una niña siempre… siempre vivió muy cercana a sus hermanos y padres, así que ella me propuso vivir en casa de su familia, pero en un lugar donde estaríamos viviendo independientemente… los dos a solas, me refiero a un departamento propio, el cual se construyó con el propósito de tener una vida en común y, sobre todo, en privado.

    Vivimos en un tercer piso (departamento que nosotros construimos), en un edificio de propiedad de mi suegra…. Mi suegro falleció unos años atrás… Y cada uno de mis cuñados viven también de manera independiente.

    Nos casamos a finales del año 2016. Busqué, por todos los medios, encontrar un empleo para compartir los gastos de casa con mi esposa, pero solo obtenía empleos esporádicos y muy poco duraderos. En esta ciudad es muy difícil si es que no se tiene algún conocido o amigo que nos tienda la mano y nos pueda recomendar para establecernos en un empleo. Hay mucho egoísmo, lo que nunca encontré en la ciudad (la sierra) donde vivía antes.

    Ayudaba a mi esposa en todo lo que podía para mantener en equilibrio mi nuevo hogar, no obstante, de las diferencias que toda pareja siempre tiene en una vida en común. Pero, por lo general nos llevamos bien.

    Todo empezó a cambiar cuando se propagó el virus que está matando a millones de personas en el mundo.

    Uno de mis cuñados, quien tiene mucha habilidad para diseñar y construir cosas para el hogar en general, comenzó a ingresar a mi hogar. Al principio, todo estaba bien. Ahora, como todos nos encontrábamos cerca, nos veíamos todos los días. Así que mis cuñados y mi esposa se pudieron de acuerdo para que todos los días almorzáramos juntos. Eso me pareció muy buena propuesta, la que se hizo realidad hasta la actualidad.

    Aquel cuñado, cuando yo vivía en otra ciudad estaba siempre apoyando a mi esposa en algunas cosas que se podría necesitar, cosas como solucionar problemas de gasfitería, de electricidad, de traslado de algún objeto pesado, conversar cosas de familia, etc.

    Mi esposa comenzó a otorgarle mayor confianza a mi cuñado, a tal punto de dejarlo ingresar a mi hogar y servirse, él solo, los alimentos. Lo cual me pareció aceptable hasta cierto punto, puesto que a nadie se le puede negar el alimento o, por lo menos, compartirlo.

    Pasó muy poco tiempo y me di con la ingrata sorpresa que todas las noches, sin falta, ingresaba a la sala de nuestro departamento y se recostaba en uno de los sofás cual si fuera una cama… y, al final del día, dormía plácidamente por horas como si no tuviera donde ir a descansar y, ya cansado de dormir ahí, se ponía de pie… se estiraba y se iba a su propio departamento a dormir en su propia cama. Esta situación comenzó a molestarme y abordé el tema con mi esposa y ella se indignó y el exponerle mi molestia lo atribuyó – como siempre – a que tengo mal carácter e insinuó que tenía algo en contra de mi cuñado. Pero, lo único que me molestaba y que hasta ahora me sigue molestando es que mi cuñado siga con su misma rutina de todas las noches: ingresar a la sala de nuestro departamento, recostarse en el sofá y convertirlo en su cama. Este tipo asume que, como comparte con nosotros alguna cosa para el hogar, se siente con derechos de hacer lo que quiera dentro de nuestro espacio conyugal.

    En una ocasión, mientras este sujeto dormía plácidamente en el sofá de nuestra sala, mi esposa me dijo que no hiciera ruido porque le iba a quitar el sueño a su hermano… Mi indignación salió a flote y discutí con ella. Ella se pudo a llorar y me sentí culpable por eso. Pero le reproché su actitud puesto que le había pedido en reiteradas ocasiones que hablara con su hermano para que este sujeto respete nuestro espacio… nuestro hogar. Y más aún me sentí más molesto todavía ya que yo tenía guardado un catre y un colchón en muy buenas condiciones de conservación y, además de ello, muy confortables y que mi esposa me pidió que se los regale a mi cuñado, lo cual lo hice de muy buena fe creyendo que … como es natural… cada quien ocuparía su propio espacio, en su propio departamento para hacer sus cosas como dormir en su propia cama.

    Yo no estoy en contra que su hermano vaya a visitarla todos los días, pero de eso a que haga un hábito el ingresar a la sala de nuestro departamento y haya convertido el sofá en su otra cama… eso me parece absolutamente desagradable y molesto.
    Ahora, yo no puedo salir, a la hora que desee, a la sala encender la televisión y ver una película con mi esposa o sin ella de manera cómoda porque no sé en qué momento mi cuñado ingresará nuevamente a la sala y se echará como cerdo en el sofá y se pondrá a dormir sin la menor preocupación ni respeto por mi persona. Aparte de sus constantes actitudes matizadas de sarcasmo e ironía… Quisiera romperle la cara….

    Alguna vez creí que mi cuñado y yo podríamos ser buenos amigos y vivir en un ambiente de armonía y respeto, pero ha perturbado tanto mi convivencia con mi esposa que me es desagradable verle la cara a pesar que compartimos un saludo habitual diario, pero, de mi parte tan solo por cumplir… pero nada más.

    Aparte de lo que detallo anteriormente, casi seguido mi cuñado ingresa a nuestro departamento, inicia una charla con mi esposa… a viva voz… queriendo imponer su criterio, tocando temas sobre la moral, el respeto y el buen proceder. Yo, en mis adentros grito: ¡¡ Pobre imbécil !! El hecho es que he intentado, de diversas maneras, de hacerle comprender a mi esposa que la actitud de su hermano es totalmente inaceptable y que me causa mucho malestar y que, además, nos está distanciando mucho y todo porque ella ha permitido que este sujeto haga lo que quiere en nuestro propio departamento sin el menor respeto por ella ni por mi persona…. Este tipo ha sabido manipularla pues sabe que ella es muy noble y no le dirá nada para incomodarlo.

    Siento que, al no ver de mi esposa, el mínimo respaldo a mi inquietud, me esté alejando de ella. Duermo a su lado en la misma habitación, en la misma cama, pero a veces no quiero ni acercarme a ella y darle un beso de buenas noches y, al despertar cada día… a veces, me levanto de la cama y quiero verle a la cara y despertarla con un beso, pero solo me alejo y hago mis cosas habituales en casa… Mis gestos de ternura se han adormecido a pesar que la amo…. la amo profundamente.

    Antes de que pase todo esto, me creía con ciertos derechos dentro de mi hogar, como ocupar cualquier espacio para darme un momento de relax, colocar un video de una película o algún video musical….. entre otras cosas.

    A consecuencia de esta situación creí que mejor sería aislarme y le propuse a mi esposa que me permitiera ocupar una habitación pequeña del departamento para tener un espacio donde estudiar, donde hacer mi rutina de ejercicios físicos, donde ensayar una canción y cantarla (me gusta cantar) y donde poder meditar a solas; ella estuvo de acuerdo con eso. Y todo lo hice para ausentarme definitivamente de la sala a donde puede ingresar su hermano en cualquier momento y sentirme fastidiado con su sola presencia. Ya que mientras no haga nada por incomodar a su hermano, mi esposa estará tranquila y no tendrá que sufrir porque yo tenga algún malestar personal que la perturbe…. Mi esposa es una gran mujer y muy noble, que ama profundamente a su familia y he decidido tragarme lo que me molesta para no incomodarla con mis cosas, puesto que todo lo que le exprese caerá en el vacío y no tendrá la menor importancia. Y lo peor es que no puedo decirle nada a mi cuñado, porque estoy seguro que asumirá una actitud infantil, se hará el resentido y le hará saber de esto a mi esposa.

    No quiero tomar una decisión apresurada y escapar en algún momento de aquí porque sé que mi esposa sufriría mucho por eso. Así que no sé qué hacer… Este tipo insufrible está fastidiando mucho mi convivencia con mi esposa.

    Perdonen mis términos subidos de tono… me siento muy indignado con esta situación.

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