Una Historia sobre lo Increíblemente Maravilloso que Eres

Una Historia sobre lo Increíblemente Maravilloso que Eres

eres-un-ser-maravillosoHoy quería contarte una pequeña historia.

Es una historia imaginaria, aunque, como todas las historias, tiene algo de real.

Espero que te guste, y que te recuerde que eres un ser increíblemente maravilloso.

Por si alguna vez lo habías olvidado.

Que me imagino que no 😉

Una Historia sobre unos Pequeños Hombrecillos que…

Había una vez un pequeño planeta donde vivían un grupo de pequeños hombrecillos. Era un planeta muy hermoso, lleno de luz y de color.

En él, los pequeños hombrecillos pasaban los días felices, alternando momentos de ocio y momentos de trabajo.

Por lo que respecta al ocio, les gustaban muchas cosas, pero sobretodo la música. Casi cada día buscaban un momento para reunirse y cantar y bailar juntos.

Y por lo que respecta al trabajo, su principal ocupación era construir una torre. Pero no una torre cualquiera: una gran torre. Una torre enorme.

Bueno, de momento aún no lo era. Llevaban poco tiempo trabajando, y la torre aún era pequeña. Pero el objetivo era hacerla muy grande, y día a día iba creciendo con su trabajo.

Mientras tanto, el Universo los observa; igual que lo observa todo. Y sonreía, pues sabía que el papel de ese planeta era muy importante.

En especial, la torre era muy importante. Casi nadie sabía exactamente por qué, pero esa torre era un elemento clave en el futuro de todo Universo.

Y los hombrecillos la estaban construyendo.

Así que, de momento, todo iba bien.

Pero un día sucedió algo nuevo; algo que no había sucedido nunca: empezó a oscurecer. Fue muy lentamente, de manera que los hombrecillos casi ni se dieron cuenta de cómo pasó. Pero pasó: poco a poco se fue haciendo de noche, hasta que se quedaron casi a oscuras del todo.

Como te imaginarás, esto cambió mucho la vida de los hombrecillos. Ya no estaban tan contentos como antes, ni les resultaba fácil seguir construyendo la torre.

A menudo, por ejemplo, no se veían los unos a los otros, y chocaban entre ellos.

Otras veces buscaban una herramienta que necesitaban para su trabajo, pero no la encontraban. O ponían un ladrillo en la torre, pero lo colocaban mal y se caía.

Era todo bastante difícil. Y frustrante.

Y para complicarlo todo más, los alimentos empezaron a escasear. Y como todo estaba oscuro, les costaba mucho encontrar lo poco que había.

La vida de los hombrecillos se convirtió en algo muy duro y pesado. Y, muchas veces, triste.

Simplemente porque se había hecho de noche.

Pero, aún así, siguieron trabajando en la torre. Había muchos hombrecillos que no querían trabajar: decían que no servía para nada, y que ya tenían suficiente trabajo solo con encontrar comida. Pero siempre había algunos que continuaban adelante. Por mucho que pasaran hambre, por mucho que pasaran frío y por mucho que estuvieran a oscuras, siempre había algunos hombrecillos que se levantaban por la mañana, iban hacía la torre y seguían trabajando en ella.

Y lo mejor es que no eran siempre eran los mismos. En realidad, lo hacían un poco entre todos. Un día era uno el que decía que todo era un desastre y que no valía la pena continuar, y otro día era otro. Pero siempre había alguien que mantenía la esperanza e iba a trabajar.

Mientras sucedía todo esto, el Universo seguía mirando. Sabía la importancia de este proyecto, y lo seguía siempre muy de cerca.

¿Y sabes lo que pensaba?

“Increíble… Con todas las dificultades que tienen, y aún así siguen avanzando. En el fondo de su corazón saben que la torre es importante, y siguen con ella contra viento y marea. ¿Cómo pueden hacer algo tan difícil? Si ni siquiera tienen luz. Son realmente fuertes y poderosos. Son realmente especiales.”

De hecho, cuando el Universo los miraba, no veía a unos pequeños hombrecillos en absoluto. Solo los habitantes de ese planeta se veían pequeños a sí mismos. El resto del universo veía a unos auténticos gigantes. Veía a unos seres fuertes y poderosos que eran capaces de hacer algo que nadie había hecho nunca hasta ahora.

Pues bien, ¿sabes quiénes son estos gigantes en realidad?

Somos nosotros. Tú eres uno de ellos.

¿Y sabes qué es esta torre que estamos construyendo a oscuras, y que nunca dejamos por muy difíciles que se pongan las cosas?

Es un proyecto que se llama Amor.

Amor incondicional por todas las cosas.

¿Y sabes lo que piensa el Universo cuando te ve, incluso cuando crees que lo estás haciendo todo mal?

“Increíble… ¿Cómo puede hacer algo así? ¿Cómo puede con todo esto, y aún así seguir caminando hacia el Amor? Es un ser especial. Muy, muy especial.”

“Y fuerte. Muy, muy fuerte.”

Sí, se refiere a ti.

53 thoughts on “Una Historia sobre lo Increíblemente Maravilloso que Eres”

  1. Muy bello. Esta es la parte que nuestro Ser no recuerda, pero que vale la pena intentarlo. Somos todos los seres vivientes (mineral, vegetal, animal, humano) en proceso de evolución muy bellos. Esto solo puede ser percibido, entendido y comprendido por la inteligencia divina del amor incondicional del Padre Eterno, la Fuente Divina del Universo. Bendito sea nuestro Padre Celestial por tanto amor al planeta Tierra. Amén.

  2. Jan que hermosa historia. A pesar de toda la oscuridad que hay en nuestro hermoso planeta, somos muchos los que seguimos trabajando para encontrar el amor incondicional, que està ahí….. muy cerquita…, dentro de nosotros
    Bendiciones

  3. Esa es una buena premisa que tiene que ver con nuestra valoración, de no claudicar , de las convicciones , de las dificultades que también no pone la vida y a pesar de todo seguir construyendo en cualquier dimensión con amor.

  4. hola Jan Anguita, un cordial saludo y muchas felicitaciones por tus aportacion a hayudar a las personas, y crear un mundo mejor ,en especial ami me ha ayudado mucho tus conocimientos ,me siento diferente y mejor .

  5. Muchas gracias Juan, es una historia muy hermosa, que al leerla toca el corazon y nos hace sentir el esfuerzo que cada dia vivimos sin importar las dificultades. Y nuestra luz interior no se apaga. Hermoso. Dios te bendiga.

  6. Muchas gracias Jan, justamente hoy me hace mucho bien que alguien me recuerde “Quien Soy”… pues es una gran verdad que demasiadas veces olvidamos el poder de nuestros recursos internos y con ello las infinitas posibilidades a nuestro alcance.
    Abrazos de Luz para todos.

  7. Y es que es un difícil proyecto crear amor hacia uno mismo, por eso es tan importante que ante todas las adversidades no olvidemos que podemos continuar amándonos lo suficiente para amar a otros. Hermosa historia. Con tu permiso la usaré en mi consulta (respetando tus derechos de autor).

  8. Gracias a tí que sigues todos los días construyendo y nos contagias a todos, algún día habrá tanto Amor que será imposible que tengamos oscuridad.
    Preciosa historia.
    Gracias por ser luz.

  9. Como siempre, tu sabiduría y tu luz iluminan nuestros días. No deberíamos olvidar nunca que con amor todo es posible, aunque en ocasiones se nos olvide. Gracias por tu labor hacia el prójimo. Un placer leer tus publicaciones.

  10. Hoy me uno a ti y comienzo a leer historias maravillosas, que nos recuerdan lo especiales que somos, construímos esta torre fabulosa sobre la cual sostener la vida de nosotros y de muchos otros que han olvidado la fuente de la vida, el AMOR.
    Continuamos adelante superando todos los obstáculos que se presenten.
    Gracias por construir desde tu blog con todas esas lecturas que alimental el alma.
    Namaté!!

  11. Gracias Jan

    me acabo de unir a tu grupo, gracias por tu aporte, bendiciones para ti y los tuyos, mas tarde te escribiré, me agradaría contactarte y estar en comunicación, saludos.

  12. hermosa historia, Dios nos hizo a su imagen y semejanza, el es amor, y a el pertenecemos, no hay duda de que a el debemos volver y el amor es el camino

  13. Gracias!! Me cuesta mucho creerme maravillosa, por eso agradezco me lo recuerdes. Disfruto tus lecturas y me ayudan mucho. Gracias nuevamente!!!

  14. es muy bonito, pero los que dejan de trabajar a oscuras, estos hombrecillos que quieres darnos a entender, que somos tambien nosotros o sólo somos nosotros los q siguen trabajando?

    1. Bajo mi punto de vista, a veces nos cansamos y dejamos de trabajar, y otras veces continuamos adelante. Tenemos días de todo. Pero, en general, todos, de una manera u otra, seguimos caminando.

      Un abrazo,
      Jan

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