El Universo Ha Reservado un Lugar para Ti

El Universo Ha Reservado un Lugar para Ti

tu lugar en el mundoMuchos de nosotros tenemos la sensación de vivir en un mundo hostil. En consecuencia, nos pasamos la vida en alerta por si tenemos que defender nuestros intereses. Quizás esta actitud está justificada, porque nunca sabemos si alguien nos intentará hacer daño, pero es agotador, ¿verdad?

Afortunadamente, podemos cambiar esta situación. El origen de la hostilidad que nos rodea es simplemente que estamos perdidos, y no sabemos cuál es nuestro lugar en el mundo. Somos como piezas de un puzle que chocan entre ellas intentando encontrar algún agujero desesperadamente. Si viéramos una imagen más global, veríamos que tenemos un lugar reservado que encaja perfectamente con nosotros. Y que no te tiene ningún sentido que compitamos, porque cada uno tiene el suyo.

Hemos olvidado cuál es nuestro lugar

Para ilustrar esta situación, me gustaría proponerte un pequeño ejercicio de imaginación…

Imagina por un momento que has nacido en una sociedad ficticia, donde de pequeño alguien te informa de que, cuando cumplas treinta años, tendrá lugar una reunión muy importante para ti. El organizador te pregunta tu nombre y tu color favorito, y después te dice que en la reunión habrá una silla para cada invitado. También te dice que, para que cada uno pueda reconocer su lugar, cada silla tendrá escrito el nombre de uno de los asistentes y será de su color preferido.

Después de este suceso, los años van pasando y te vas haciendo mayor. Como es normal, las experiencias que vas viviendo te influencian y modelan tu forma de ser y de pensar. Imagina que, en esta sociedad inventada, todo el mundo cree que el azul y el rojo son colores infinitamente más bonitos que los otros, y que de tanto repetírtelo, al final tú acabas creyendo lo mismo. Imagina también que aquí la capacidad de leer no se usa mucho, porque hay unas máquinas que lo hacen automáticamente, y al final todo el mundo la pierde de no utilizarla.

Un buen día, llega tu trigésimo aniversario, y estás muy contento. Por fin tendrá lugar la reunión, y tienes muchas ganas de descubrir qué te explicarán. Así que, lleno de ilusión, te diriges al lugar indicado, donde te encuentras con nueve invitados más.

Entras con los otros en la sala donde se va a celebrar el acontecimiento, y ves que, tal y como te habían prometido, hay diez sillas, una por invitado. Llegados a este punto de la historia, si nadie hubiera olvidado cuál es su color favorito, ni hubiera perdido la capacidad de leer, todo el mundo reconocería sin problemas su silla y la ocuparía con mucho gusto. Cada invitado estaría contento porque tendría un lugar asignado, que además sería el más bonito de todos para él: la silla del color que más le gusta.

Pero resulta que nadie sabe leer, y para hacerlo aún más difícil, todo el mundo piensa que la silla azul y la roja son mejores que las otras. Así que todo el mundo intenta, al principio educadamente, sentarse en las sillas supuestamente privilegiadas. Evidentemente, esto genera un choque de intereses, y poco a poco la situación deriva en una discusión abierta donde cada uno intenta imponer su voluntad. Por supuesto, de este modo no se puede hacer una reunión, así que al final todo el mundo tiene que marcharse sin saber de qué iba el encuentro.

Nuestro lugar nos está esperando

En esencia, nuestra sociedad actual no es muy diferente a la de esta historia imaginaria. Todos tenemos un lugar en este mundo, y es un lugar muy bonito; el más bonito para nosotros. Pero no recordamos cuál es. No recordamos nuestro nombre real, ni cuál es el color de nuestra alma.

Y lo peor de todo es que la sociedad que hemos construido no nos ayuda recordarlo, sino todo lo contrario. Nos decimos los unos a los otros qué está bien y qué no lo está, y en medio de este ruido, es muy difícil que cada uno encuentre su camino.

Pero lo podemos arreglar, por supuesto que podemos. Simplemente tenemos que volver a conectar con nuestra esencia. Tenemos que recordar quiénes somos realmente y no tener miedo de serlo. Es la mejor manera de acabar con los conflictos, porque cuando cada uno ocupa su lugar, encajamos todos como un puzle perfecto: sin fricciones y mostrando una imagen preciosa.

4 thoughts on “El Universo Ha Reservado un Lugar para Ti”

  1. Excelente ilustracion Jan, gracias! Como me gusta esta idea del puzzle! y creo que no hay otra forma de verla, eso si queremos ser felices, recordando ademas que cada quien eligio estar donde esta. Cuando las cosas no van como yo creia debian ser me repito: Todo por que tu lo has pedido! y listo sin traumatismos!

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